Capacitación SST en Chile: cursos obligatorios, frecuencia y cómo llevar el registro
Guía completa sobre capacitación en seguridad y salud en el trabajo: cursos obligatorios por el DS 44, frecuencia mínima, registro y cómo planificar el programa anual de capacitación.
9 de agosto de 2026 · 8 min de lectura
La capacitación en seguridad y salud en el trabajo es una de las obligaciones más transversales de la normativa chilena. No importa el tamaño de la empresa ni su rubro: todos los trabajadores tienen derecho a recibir formación en prevención de riesgos, y todas las empresas tienen la obligación de proporcionarla. El DS 44 establece los requisitos mínimos, pero las organizaciones que realmente destacan en gestión preventiva van mucho más allá.
El curso base de inducción en SST
El DS 44 introdujo como novedad la obligación de impartir un curso base de inducción en seguridad y salud en el trabajo a todos los trabajadores, independientemente del tamaño de la empresa o del cargo que desempeñen. Este curso debe cubrir, al menos: los conceptos básicos de prevención de riesgos, los derechos y deberes del trabajador en materia de SST, los riesgos generales del lugar de trabajo, las medidas de prevención y protección aplicables, los procedimientos de emergencia y el uso correcto de los EPP.
El curso base debe impartirse al momento del ingreso del trabajador, y debe repetirse con una periodicidad no superior a dos años (DS 44, art. 16), y siempre que se produzcan cambios significativos en las condiciones de trabajo. Las mutualidades ofrecen este curso de forma gratuita o a bajo costo para las empresas afiliadas.
Capacitaciones específicas por puesto de trabajo
Además del curso base, cada trabajador debe recibir capacitación específica sobre los riesgos propios de su puesto. Un operador de grúa necesita formación sobre los riesgos de izaje de cargas, más allá de la prevención general. Un trabajador expuesto a productos químicos necesita capacitación sobre lectura de hojas de datos de seguridad, uso de EPP específicos y procedimientos ante derrames. La ley no establece una frecuencia única para estas capacitaciones: la frecuencia debe definirse según la evaluación de riesgos de cada puesto y las necesidades detectadas en las inspecciones.
Otras capacitaciones obligatorias
Dependiendo del sector y de los riesgos específicos, existen otras capacitaciones que la normativa exige. Los miembros del Comité Paritario deben recibir capacitación especial en prevención de riesgos para poder ejercer sus funciones fiscalizadoras. Los trabajadores que manejan sustancias peligrosas deben estar capacitados según el DS 594 y el reglamento del SAG sobre plaguicidas. Los trabajadores de la construcción deben recibir inducción específica según el DS 76. En faenas mineras, la capacitación en seguridad minera es obligatoria según el Reglamento de Seguridad Minera (DS 132).
Frecuencia de la capacitación
No existe una frecuencia única que aplique a todas las capacitaciones. La regla general es que la capacitación debe ser continua y periódica. Como buena práctica, las empresas líderes en SST capacitan a sus trabajadores al menos una vez al año en temas generales, y con mayor frecuencia en tareas críticas o de alto riesgo. Además, la capacitación debe repetirse cuando ocurre un incidente relacionado con el tema, cuando se introduce un nuevo equipo o proceso, cuando se detectan desviaciones en la ejecución de tareas y, por supuesto, cuando un trabajador cambia de puesto.
Registro de capacitaciones
Toda capacitación realizada debe quedar registrada. El registro debe incluir: nombre del trabajador, RUT, nombre del curso, fecha de realización, duración en horas, nombre del relator o entidad capacitadora, contenido del curso y evaluación de resultados si corresponde. El registro debe estar firmado por el trabajador como constancia de su participación. Estos registros son obligatorios y deben estar disponibles para la mutualidad y la autoridad fiscalizadora.
El programa anual de capacitación
La mejor forma de organizar las capacitaciones es a través de un programa anual de capacitación SST, que debe elaborarse al inicio de cada año y considerar: las capacitaciones obligatorias de cumplimiento legal, las necesidades detectadas en las evaluaciones de riesgo, los resultados de las investigaciones de accidentes e incidentes, los cambios planificados en procesos o equipos, los temas solicitados por el comité paritario y el presupuesto disponible. El programa debe ser aprobado por la dirección y comunicado a todos los trabajadores.
Conclusión
La capacitación SST no es un gasto ni una formalidad: es la herramienta que convierte un sistema de gestión documentado en una práctica real. Un trabajador capacitado sabe cómo hacer su tarea de forma segura y entiende por qué es necesario hacerla así, y eso marca la diferencia entre un trabajador que cumple porque lo vigilas y uno que previene porque lo entiende.