Matriz IPER: cómo hacer la Identificación de Peligros y Evaluación de Riesgos paso a paso
Guía completa para elaborar una matriz IPER: qué es, cómo identificar peligros, evaluar riesgos, definir controles y mantenerla actualizada según ISO 45001 y DS 44.
15 de agosto de 2026 · 9 min de lectura
La Matriz IPER —Identificación de Peligros y Evaluación de Riesgos— es el documento fundamental de cualquier sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo. Sin ella no hay gestión preventiva que valga, porque no se puede controlar lo que no se ha identificado ni priorizado. La ISO 45001 la exige en su cláusula 6.1.2, y el DS 44 la establece como obligatoria para toda empresa, independientemente de su tamaño.
¿Qué es la matriz IPER?
La matriz IPER es una herramienta que registra de forma estructurada todos los peligros identificados en los puestos de trabajo, las tareas y las instalaciones de una empresa, junto con la evaluación del riesgo asociado a cada uno y las medidas de control existentes y necesarias. Su formato más común es una tabla o planilla, pero existen herramientas digitales que facilitan su actualización y el análisis de tendencias.
Paso 1: Identificar los peligros
La identificación de peligros debe ser exhaustiva y participativa. No es un trabajo que el prevencionista haga solo en su escritorio. Se recomienda recorrer cada área de trabajo con los trabajadores que la conocen, observar las tareas en ejecución, revisar los procedimientos existentes, analizar los registros de incidentes y accidentes previos, y considerar también las tareas no rutinarias y las situaciones de emergencia. Un peligro puede ser físico (ruido, vibraciones, caídas), químico (polvo, gases, vapores), biológico (virus, bacterias), ergonómico (posturas forzadas, movimientos repetitivos), psicosocial (carga mental, turnos rotativos) o mecánico (herramientas, máquinas en movimiento).
Paso 2: Evaluar el riesgo
Una vez identificados los peligros, se evalúa el riesgo asociado. El método más utilizado en Chile es la evaluación cualitativa o semicuantitativa, que combina dos variables: la probabilidad de que ocurra el daño (muy baja, baja, media, alta, muy alta) y la severidad o consecuencia del daño (leve, moderada, grave, fatal). La combinación de ambas da el nivel de riesgo (trivial, tolerable, moderado, importante o intolerable), que determina la prioridad de intervención.
Por ejemplo: un trabajador que realiza mantenimiento en altura sin barandas perimetrales. La probabilidad de caída es alta y la consecuencia potencial es fatal. El nivel de riesgo es intolerable: se requiere intervención inmediata. En cambio, un trabajador de oficina con exposición ocasional a luz fluorescente tiene probabilidad muy baja de daño y consecuencia leve: el riesgo es trivial y no requiere acción inmediata.
Paso 3: Definir los controles
Para cada peligro identificado y evaluado, la matriz IPER debe registrar las medidas de control existentes y las medidas adicionales requeridas para reducir el riesgo a un nivel aceptable. Los controles deben priorizarse según la jerarquía de controles: eliminación, sustitución, controles de ingeniería, controles administrativos y EPP. Cada control debe tener un responsable y un plazo de implementación.
Paso 4: Mantener la matriz actualizada
La matriz IPER no es un documento estático que se archiva después de la primera evaluación. Debe actualizarse cada vez que ocurre un cambio significativo en las condiciones de trabajo: nuevo proceso o equipo, modificación del layout, cambio en las materias primas, después de un accidente o incidente grave, cuando se detecta un peligro no identificado previamente, y al menos una vez al año como revisión programada. Las matrices desactualizadas son una de las no conformidades más frecuentes en auditorías ISO 45001.
La matriz IPER y los requisitos legales
En Chile, el DS 44 exige que toda empresa identifique los peligros y evalúe los riesgos existentes en cada puesto de trabajo. La matriz IPER es el documento que demuestra el cumplimiento de esta obligación. Además, la Ley 16.744 y sus reglamentos establecen que la matriz debe considerar tanto los riesgos habituales como los riesgos para trabajadores sensibles (mujeres embarazadas, menores de edad) y los riesgos de enfermedades profesionales. La matriz también es la base para definir el programa de vigilancia ambiental que deben realizar las mutualidades.
Errores frecuentes en las matrices IPER
- Identificar peligros genéricos como «riesgo de caída» sin especificar la tarea, el lugar y las condiciones.
- No involucrar a los trabajadores en la identificación, perdiendo la información de quienes mejor conocen la tarea.
- Evaluar el riesgo sin considerar los controles existentes, lo que da una visión distorsionada del nivel de riesgo real.
- No actualizar la matriz después de cambios o incidentes.
- Tener una matriz IPER que no se usa: se elabora para cumplir con la auditoría pero nadie la consulta para planificar el trabajo.
Conclusión
La matriz IPER es la columna vertebral del sistema de gestión SST. Una matriz bien hecha, actualizada y usada cumple con la normativa chilena y es la herramienta que permite a la dirección saber dónde están los riesgos más críticos, qué controles existen y qué falta por hacer. Invertir tiempo en hacerla bien es la decisión más rentable en prevención.
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