Seguridad en construcción en Chile: riesgos principales, normativa y prevención de caídas
Los riesgos más graves del sector construcción, normativa aplicable (DS 76, Ley 16.744), cómo prevenir caídas desde altura y el plan de seguridad para obras.
17 de agosto de 2026 · 8 min de lectura
El sector construcción es uno de los que más accidentes laborales concentra en Chile. Las cifras de las mutualidades muestran consistentemente que construcción, junto con minería y agricultura, encabeza las tasas de accidentabilidad del país. Las caídas desde altura son la principal causa de muerte en faenas de construcción, seguidas por los atrapamientos, los golpes por objetos que caen y las electrocuciónes. Conocer los riesgos específicos del sector y las medidas de control obligatorias es esencial para cualquier empresa que opere en el rubro.
Normativa aplicable al sector construcción
El DS 76 del Ministerio del Trabajo es el reglamento específico para obras de construcción, que establece exigencias particulares que se suman a las del DS 44 y la Ley 16.744. Entre sus requisitos más importantes están la obligación de contar con un plan de seguridad para la obra antes del inicio de los trabajos, la designación de un prevencionista de riesgos con presencia permanente en faenas de cierto tamaño, la instalación de protecciones colectivas contra caídas y la capacitación específica para trabajadores de la construcción.
El DS 594 también aplica, regulando las condiciones sanitarias de las faenas (agua potable, servicios higiénicos, comedores), y el DS 132 aplica cuando hay excavaciones y túneles. Además, el Código del Trabajo establece obligaciones específicas para faenas transitorias como las obras de construcción, especialmente en lo relativo a la subcontratación.
Principales riesgos en construcción
Las caídas desde altura son el riesgo más letal: trabajadores que caen desde andamios, techumbres, escaleras, encofrados y bordes de losa. Le siguen los golpes por objetos que caen (herramientas, materiales, escombros), los atrapamientos por derrumbes de excavaciones o por maquinaria pesada, las electrocuciónes por contacto con líneas eléctricas aéreas o herramientas sin aislamiento, los accidentes con maquinaria (grúas, retroexcavadoras, camiones), la exposición a polvo de sílice, y los trastornos musculoesqueléticos por manipulación manual de cargas.
Prevención de caídas desde altura
La prevención de caídas es la prioridad número uno en construcción. La jerarquía de controles recomienda, primero, eliminar el riesgo de caída en lo posible (por ejemplo, ensamblando estructuras a nivel del suelo y luego izándolas). Si no es posible, se instalan protecciones colectivas como barandas perimetrales, redes de seguridad y cubiertas de protección. Cuando las protecciones colectivas no son factibles, se usan sistemas personales de detención de caídas: arnés de seguridad completo (no el cinturón, que está prohibido para detención de caídas), conector con absorbedor de energía y punto de anclaje certificado.
El DS 76 exige que todos los trabajadores expuestos a caídas desde más de 1,80 metros reciban capacitación específica en trabajo en altura, y que los andamios sean armados por personal calificado y sean inspeccionados antes de cada uso. Las escaleras de mano también tienen requisitos específicos: deben estar en buen estado, con zapatas antideslizantes, y no deben usarse para alcanzar alturas superiores a las recomendadas por el fabricante.
El plan de seguridad para la obra
Toda obra de construcción debe tener un plan de seguridad que identifique los riesgos específicos de la faena y establezca las medidas de control antes del inicio de los trabajos. El plan debe considerar las diferentes etapas de la obra (excavación, estructura, terminaciones) y los riesgos de cada una. Debe incluir la matriz IPER de la obra, el programa de capacitación, los procedimientos de trabajo seguro para tareas críticas (trabajo en altura, izaje de cargas, excavaciones), el plan de emergencia y la definición de los EPP requeridos.
El rol del prevencionista en obra
En faenas de construcción de cierta envergadura, el prevencionista de riesgos debe estar presente en la obra durante toda la jornada laboral. Su función no es solo documental: debe realizar inspecciones diarias, detener faenas que presenten condiciones inseguras, verificar el uso de EPP, capacitar a los trabajadores nuevos y asegurar que los contratistas también cumplan con los estándares de seguridad de la obra.
Conclusión
La seguridad en construcción no admite improvisación. Cada obra es diferente y presenta riesgos que deben evaluarse antes de empezar. La inversión en protecciones colectivas, capacitación y supervisión es la única forma de reducir la accidentabilidad en un sector que, por su propia naturaleza, expone a los trabajadores a peligros graves todos los días.